Unión de melodías en la noche palermitana
- 31 oct 2017
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Juan Rosasco en banda y Tomás Amante se presentaron en La Tangente el viernes pasado para despedir sus últimos discos y adelantar lo que se viene. Con dos propuestas diferentes, los músicos se lucieron ante su público con entradas agotadas.

Una típica noche palermitana de viernes. Desde las 21, una larga fila se forma en la puerta de Honduras 5317. Al adentrarse, las pequeñas luces que rodean a La Tangente junto a la música generan un ambiente cálido. Cada persona que va entrando se adueña de la mesa más cercana. Ninguno sabe que al llegar casi al final, va a despegarse de su comodidad para ponerse de pie y bailar.

Pasa media hora y entre la oscuridad, aparece Juan Rosasco empuñando su guitarra acústica junto a sus cuatro compañeros. Entre birras que van y vienen entre la gente, Juan despide sus “Cuentos para coleccionar” (2014) para así, abrir un nuevo camino. El público, compuesto por todas las edades, mira y escucha con atención. Desde la lejanía del escenario, hay un niño subido a una mesa aplaudiendo al compás de las canciones de Rosasco y su banda.
Con la banda retirada del escenario, Juan aprovecha para hacer mención de la aparición de la nieta 125, anunciada la noche anterior. “En este momento tan triste como país me parece importante recalcar la lucha de las madres y abuelas”, agrega. Generando un ambiente más intimista, toca una canción que grabó hace tiempo en honor a las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, solo con su piano.
Entre clásicos y temas nuevos, va llegando el final de su presentación. Sin embargo, antes de despedirse manifiesta: “A Santiago Maldonado lo mató la gendarmería, no nos hagamos los boludos”. De esa forma, se despide con “Hipnosis” entre los aplausos y las voces de los presentes.
Pasan algunos minutos hasta que el escenario vuelve a iluminarse. Esta vez, le toca el turno a Tomás Amante para cerrar la noche con sus melodías y su dulce voz. Amante presenta una propuesta diferente para romper la monotonía: Sintetizadores, dos coristas y dos guitarras al frente. Este show también es la despedida de su último trabajo, “A pesar de la era” (2015). “Buenas noches”, menciona con una gran sonrisa en su rostro antes de ejecutar su primer canción.
Más cómodo y con mayor soltura, el músico se toma el atrevimiento de realizar una pieza de piano solo. A pesar de que afirma no saber tocar dicho instrumento, Amante realiza una versión propia de “No me pidas que no sea un inconsciente”. Los asistentes cantan la canción y escuchan con atención el tributo a Andrés Calamaro interpretado por la dulce voz del cantante.

Con alegría, Tomás se muestra agradecido hacia el público por agotar la fecha. Además, antes de tocar sus dos nuevas creaciones, “La mañana” y “Ni una palabra”, expresa: “No hay nada más lindo que hacer música que le sirva a otros además de a mí”. Para darle un cierre óptimo al show, el músico invita a los presentes a que se pongan de pie para dejarse llevar por sus melodías. Es así como todos terminan bailando “Te cubre el sol”. Ya no importaba la comodidad, sino el disfrute generado por la música.























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